jueves. 04.06.2026

El dos de diciembre de 1993, una noticia abría los informativos de prácticamente todo el mundo. Tras varios meses de búsqueda, Pablo Emilio Escobar Gaviria había muerto en un espectacular tiroteo en un barrio del extrarradio de Medellín (Colombia). Caía entonces el delincuente más buscado del mundo, cuya detención o muerte había sido una obsesión para los Gobiernos de Colombia y Estados Unidos. Un caso tal vez solo comparable, por el impacto mediático, al del terrorista saudí Osama Bin Laden en 2011 o al del revolucionario argentino Ernesto “Che” Guevara en 1967.

 

 

Millones de personas comentaron el fallecimiento del “Patrón del Mal”, con más de 4.000 muertes a sus espaldas y con un patrimonio económico que llegó a ser, incluso, superior al de la propia Colombia. Pero hubo personas que más allá de la imagen preconcebida a través de medios de comunicación o documentales, lo conocieron. Lo conocieron, lo miraron a los ojos, convivieron con el e, incluso, lo engañaron. Y viven para contarlo.

 

 

Es el caso de José Manuel Caamaño. Tangerino de nacimiento, afronta sus últimas semanas como segundo jefe del Cuerpo Nacional de Policía en Ceuta. Pero antes de este, su último destino, trabajó como infiltrado en redes gallegas dedicadas al narcotráfico en Marruecos. Y ahí conoció a finales de los 80 a “don Emilio”, como le llamaban sus cercanos. Y ahí le engañó, para que abandonase el negocio de la droga en Marruecos y dejase casi en exclusiva este a los narcotraficantes gallegos -el clan de los Charlines-, para así poder controlar mejor la evolución de estos.

 

 

Caamaño ha sobrevivido, desde entonces, a un intento de asesinato en Tánger, abortado a última hora por los servicios secretos marroquíes. En esta entrevista, repasa algunos de los momentos más interesantes de su trayectoria profesional, recogida en el libro “Bebedores de Te” (Círculo Rojo). No sólo su infiltración en el narcotráfico internacional: también su colaboración como asesor en la película “El Niño”, que hubiera sido un largometraje biográfico sobre Mohamed Taieb “El nene”, de no ser por sus conversaciones con el cineasta Daniel Monzón.

“Yo engañé a Pablo Escobar”